El tiempo de lectura de este artículo es de 2 minutos

¿Qué es la autenticidad? y ¿Qué es la autenticidad en la Administración de Fincas?

 

La definición más precisa es: cualidad de auténtico”, lo que nos obliga a acudir a la definición del término “auténtico”. Según la RAE, como adjetivo significa “acreditado de cierto y positivo por los caracteres, requisitos o circunstancias que en ello concurren”, y en sentido coloquial significa “honrado, fiel a sus orígenes y convicciones (por ejemplo, Es un tío muy auténtico)”. En este sentido, se entiende como ser veraz y honesto con uno mismo y con los otros” o no fingir ser otra cosa diferente de lo que somos”.

 

En el ámbito profesional, hoy en día están muy de moda conceptos como la creatividad, la innovación y la adaptación a los nuevos tiempos. Siempre se ha dicho “renovarse o morir”, y ahora se dice:

“los despachos de Administración de Fincas que no sean capaces de innovar desaparecerán”.

administrador-de-fincas-autentico

Todo eso está muy bien, y es indudable, por ejemplo, la importancia de las nuevas tecnologías. Lo que pasa es que no podemos perder de vista la autenticidad, que es una cualidad de enorme valor por su capacidad para generar confianza en el cliente. Cuando el profesional es auténtico, está sembrando las semillas de una férrea seguridad del cliente hacia lo que puede esperar recibir por el servicio que ha contratado.

 

En concreto, en el ámbito de la Administración de Fincas, podríamos decir que la autenticidad sería prestar el servicio de acuerdo con los principios básicos de la profesión, los estándares de la práctica profesional que nos definen y nos hacen ser lo que somos. Estos estándares abarcan valores profesionales y medidas del ejercicio de la profesión; articulan lo que se valora de la Administración de Fincas y lo que los Administradores deberían saber y ser capaces de hacer para que esos valores se manifiesten.

 

Por eso se hace tan importante la autenticidad. Porque permite al cliente conocer quién es un auténtico Administrador de Fincas profesional, o quién es un simple arribista. Los auténticos son los que han de cuidar por el prestigio de la profesión, cumpliendo eficazmente con los estándares de la práctica, y aportando valor a su servicio por su diligencia, competencia y lealtad, pues ello redundará en su propio beneficio y en el de todo el colectivo.

 

Una buena señal sería una elevada valoración por parte de los ciudadanos del servicio que prestan los Administradores de Fincas.

 

Así que, compañero/a, innova, pero no te olvides de ser un Administrador de Fincas auténtico.