El tiempo de lectura de este artículo es de 4 minutos

¿Es suficiente la calidad que ofrece el Administrador de Fincas en torno a la gestión de gastos de las Comunidades de Propietarios?

Cuando una Comunidad de Propietarios contrata los servicios de un despacho de Administración de Fincas espera a cambio, por supuesto, que éste llevará adecuadamente la gestión contable de la Comunidad. Ofrecer como parte del eslogan para la captación de nuevos Clientes, que el servicio es “transparente”, es poner en valor algo que se le supone si eres un Administrador de Fincas hecho y derecho, y sin el cual nadie se atrevería ni siquiera a permitirle el acceso a la cuenta bancaria de la Comunidad para realizar consultas.

consumo-comunidad-de-propietarios

La transparencia y el rigor contable deben ser dos elementos absolutamente imprescindibles en una gestión profesional de un Administrador de Fincas. Pero ¿es suficiente con contabilizar las facturas, por ejemplo, del consumo eléctrico, y determinar con ello, simplemente, que ha aumentado el importe pagado en un 15% -por ejemplo- respecto del año anterior? No dejes de leer el artículo de “Administradores: más que contable, malabaristas” de Maribel Orellana.

Llevo meses, quizás años, pensando que el valor diferencial de un Administrador de Fincas en cuanto a la gestión económica de una Comunidad de Propietarios debe estar es saber gestionar -por supuesto- transparentemente la contabilidad, pero sobretodo en hacer eficientes los costes, es decir, sin que afecte razonablemente al servicio recibido, que las grandes partidas del presupuesto comunitario tengan un riguroso control económico.

La gestión profesional de las Comunidades de Propietarios, en mi opinión, tiene más parecido a la compleja gestión de una red de centros de trabajo repartidos por una zona geográfica, que, incluso, una gran empresa o hasta un municipio de unos pocos de miles de ciudadanos. Ya trató sobre esto Luís Miguel Cantalejo en este post sobre la gestión de edificios de oficinas.

El Administrador de Fincas gestiona, y por tanto debe controlar y hacer eficientes, decenas de contadores de electricidad, agua, calefacción (y en unos meses este capítulo multiplicado), pólizas de seguros, contratos de servicios -limpieza, jardinería, vigilancia…-, etc etc etc…

Pero las herramientas existentes hasta ahora, y con ello la gestión eficaz de estas Comunidades, apenas permiten el control de algunos servicios más allá del enfoque contable (que no es poco), para controlar que se pague exactamente lo que se debe pagar, y que esto a su vez esté en todo momento dentro de un riguroso -y apretado- presupuesto de gastos generales.

Pero ¿debería el Administrador que quiera diferenciarse, aportar más valor sobre esos servicios?

Por ejemplo, un responsable financiero de una fábrica debe conocer los consumos de cada una de las máquinas y vehículos de la empresa, lo que le permitirá saber si conviene sustituir una vieja furgoneta que, aunque está en buen estado, tiene un gran consumo debido a su motor de gasoil anticuado, y sustituirla por una furgoneta híbrida, que le permitirá tener un consumo casi nulo en recorridos cortos (el responsable financiero conoce los km que hace cada día esa furgoneta). O conocer los consumos de calefacción de las oficinas para saber si podría amortizarlos razonablemente con la instalación de placas de energía solar.

Conocer los costes totales de las partidas presupuestarias, donde el único detalle está en -por ejemplo- los Kwh de electricidad consumidos durante un periodo de tiempo (generalmente de más de un mes), hacen imposible poder ofrecer un valor añadido a la gestión de esas facturas, por muy profesional que pueda ser la gestión contable de la Comunidad. En este capítulo concreto, la innovación se ha limitado a adecuar la potencia contratada y la sustitución de alumbrado por leds.

¿Debería el Administrador de Fincas conocer, por ejemplo, qué, cuanto y cuando consume cada uno de esos Kwh que al final nos facturará la Compañía?

¿Cómo valorarían los propietarios -exigentes- un balance económico donde pudieran conocer un detalle de lo que ha consumido cada uno de los elementos eléctricos del edificio (ascensor, alumbrado, depuradora, ventilación de sótanos, puerta de vehículos, etc…) y que así pudieran adoptar decisiones razonadas sobre el uso de estos elementos? Algunos de esos propietarios ya hace años que conocen en su casa cuanto consume cada electrodoméstico, saben qué es la calificación energética de la lavadora, y que el televisor en stand-by sigue consumiendo energía. Y en la Comunidad, no saben nada de todo eso…..

Ahora vendrá la innovación del Administrador de Fincas cuando, no pudiendo condicionar los usos y horarios de algunos de estos elementos, deberá hacer uso de esa información para beneficio de la Comunidad, o cuanto menos, para que los propietarios tengan el conocimiento suficiente de donde se gastan el dinero de sus cuotas.

“EL ASCENSOR SOLO SE USARÁ ENTRE LAS 17H Y LAS 23H, PARA AHORRAR ELECTRICIDAD. FIRMADO: EL ADMINISTRADOR”. ¿te imaginas?

¿Sabes cómo se consigue que la piscina de una Comunidad tenga el agua cristalina, aunque se bañen decenas de personas cada día -algunas de las cuales se hacen pipi y muchas no pasan previamente por la ducha-? Una parte de los encargados de mantenimiento de piscinas lo tienen claro: aumentan el horario de depuradora, acercándolo a las 24 horas continuas de funcionamiento. Es una técnica infalible, si no fuera por el consumo eléctrico ¿conoces cuanto consume cada día cada bomba de las depuradoras de las piscinas que administras?