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Los SWAT (en inglés: Special Weapons And Tactics, ”Armas y Tácticas  Especiales”) son equipos policiales especiales cuyos miembros están entrenados para llevar a cabo operaciones de alto riesgo. Son unidades policiales de élite especializadas en situaciones que los oficiales regulares no están capacitados para afrontar, tales como el rescate de rehenes, la lucha contra el terrorismo y operaciones contra delincuentes fuertemente armados.

 SWAT Administrador de Fincas

Estos grupos de élite se crearon en Los Ángeles (EEUU) a final de la década de 1960 para dar respuesta a situaciones extremas de especial dificultad y peligrosidad mediante armas y tácticas especiales (ametralladoras, fusiles de asalto, material antidisturbios, granadas de aturdimiento y rifles de francotirador, vehículos blindados, escudos antibalas, sistemas de visión nocturna y detectores de movimiento, etc.) inspiradas en los métodos de las Fuerzas Especiales del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, pero adaptadas a las particularidades de la actuación policial bajo el lema “Salvar vidas”.

Es indudable que hay profesiones que “marcan”, y así se dice que “cuando uno nace S.W.A.T. muere S.W.A.T.”, lo que demuestra el poder de “atracción” de esta actividad para los policías que la llevan a cabo.

 

Se dice que las personas nacidas hoy tendrán trabajos que “hoy todavía no existen”.  Y además, con el aumento de la esperanza de vida, a finales del siglo XXI las personas trabajarán hasta los 80 años o más, y tendrán a lo largo de su vida varios trabajos o profesiones.

Siempre me han fascinado aquellas personas que son capaces de dedicar toda una vida a una misma causa. Grandes científicos, médicos, investigadores, inventores,  profesores, juristas, pintores, escultores, escritores, cantantes, actores y actrices, e incluso políticos (sí, sí, los hay; por ejemplo Mandela, Gandhi o Martin Luther King), personas, en fin, que dejaron huella en la humanidad guiados por una pasión, una motivación inquebrantable.

Del mismo modo, siempre me han fascinado aquellos profesionales que han dedicado toda su vida a su profesión, y han llegado a ser un ejemplo y un modelo a seguir. Son los “grandes”, aquellos profesionales homenajeados por sus colegas al final de sus carreras, o incluso a título póstumo.

¿Cómo se consigue eso? Ojalá lo supiera. Pero conviene recordar lo que dijo Cristóbal Colón: “Encuentra la felicidad en tu trabajo, o nunca serás feliz”Y para ello, es necesario disfrutar, conseguir que te apasione. Cuando era estudiante mi padre solía decirme que si estudias un tema a fondo, acaba apasionándote. ¡Hasta la “enfiteusis” puede ser apasionante! Por tanto, la clave está en encontrar lo que te apasiona.

Para un Administrador de Fincas, ¿qué puede resultar apasionante? Tampoco tengo respuesta para esta pregunta; cada cual deberá encontrarla, pero a fin de cuentas, se trata de reconocer lo que amamos de esta profesión. Así que, como dijo Charles Bukowski, “encuentra lo que amas y deja que te mate”, o lo que es lo mismo, como los S.W.A.T., “cuando uno nace Administrador de Fincas, muere Administrador de Fincas”.