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Impactada y sorprendida estoy, y no salgo de mi asombro ante las situaciones tan complejas que están pasando esta semana algunos de mis compañeros Administradores de Fincas.

Esta semana en el despacho nos han solicitado tres presupuestos para comunidades, siempre pregunto cuál es el motivo de querer cambiar de administrador, y en dos de los casos me contestaron que el descontento del administrador. Pero en uno de ellos, no era ese, era que no querían cambiar, pero había un número muy pequeño de comuneros en contra de la administradora que haciéndose valer de mentiras, tergiversando información, con la ayuda de otro administrador y de algún proveedor andaban malmetiendo entre los vecinos, sospechaban que tal es el nivel que era más que probable que la administradora dimitiese. Es una comunidad “jugosa” por el número de propiedades que tiene.ETICA PROFESIONAL

Ante esta dura e injusta situación, lo que hice fue llamar a la compañera, por tres motivos fundamentales:

  1. Porque la conozco y me consta su buen hacer.
  2. Otro por empatía profesional.
  3. Y sobre todo por ética.

No olvidaré su relato, ni el tono de su voz ni su inmenso agradecimiento … era demoledor, y lo era porque qué duda cabe que todos tenemos tóxicos en las comunidades, pero lo que no podía yo imaginar era que un compañero llevaba asistiendo a las Juntas de esta compañera amparado en la representación de una propietaria, y habiendo presentado presupuesto de administración, en la que además se aventura a presentar presupuesto de gastos para la comunidad, diciendo que bajará las cuotas,…, insólito para mí. Ese dolor de mi compañera, en el que yo le acompaño, hace que la situación se salga de “lo normal”.

La falta de ética de un profesional se pone de manifiesto en estas situaciones. Cualquier administrador que sin conocer la historia de la comunidad, y su día a día, se aventure a realizar un presupuesto de gastos para una comunidad vendiendo la idea de que va a bajar la cuota, sin duda es un mal administrador. Y si por añadidura asiste a una Junta de propietarios amparado en una representación, habiendo presentado presupuesto para administrarla, su falta de ética es más que patente.

Espero que la compañera no pierda esta comunidad, que no se venga abajo por las injusticias y el desánimo.

El otro caso insólito fue la llamada de un compañero al que quiero mucho, que 8 minutos antes de entrar yo en una junta el martes, me llamó porque como me decía estaba tan desesperado que no sabía a quién llamar atónito por lo que le había pasado: recibió una llamada de “un compañero” que le informó que era el nuevo administrador de una comunidad que él venía administrando, y que le enviaba el acta de su nombramiento. Terrible esto, “el compañero” es Administrador de Fincas y también Abogado, y se ha pasado por alto el cumplimiento de la LPH, ¿cómo es posible que los comuneros confíen en un profesional con esta ética para conseguir comunidades? Probablemente porque desconocen los pasos legales para hacerlo. La indefensión tanto para los administrados, engañados por este tipo de sujetos, como la indefensión de mi compañero “apuñalado”, es más que patente.

Mi asombro viene determinado, por cuanto yo siempre hablo de perder comunidades no de que nos la quiten,…, y ahora comprendo a qué se refieren con lo de quitar comunidades a otro compañero: es toparte con Administradores de Fincas que incumplen el código deontológico de algunos colegios, pero sobre todo es la falta de ética profesional.

Formamos parte de un colectivo del que lamentablemente no se tiene muy buena imagen en general. No olvidemos compañeros que con nuestros actos todos y cada uno de nosotros, contribuimos a la imagen de nuestra extraordinaria profesión.

AAFFireflexión: “No le hagas a nadie lo que no te gusta que te hagan a ti”

Un fuerte abrazo a todos.

Maribel Orellana Gil

Col.2392 CAF Málaga

@AdmMaribel